Monday, January 29, 2007

Revista micro!

El año pasado junto a un gran equipo de personas conformamos lo que fue revista Micro!. La falta de un "mecenas" que hiciese de nuestro auspiciador impidió que el salieramos adelante. Este es uno de los archivos secretos de micro, una de las entrevistas que hice para el número 01.


ALMORZANDO CON IGNACIO FRANZANI (julio 2006) Fotos y texto por mi

Ignacio Franzani desarrolló su infancia en el norte de Chile, donde vivió, entre otros lugares, en Iquique; Antofagasta y Calama. El ajetreado trabajo de su viejo lo termina por asentar en un encerrado departamento de Santiago, donde los grandes espacios y los amigos se quedaban atrás. Egresa del Colegio San Agustín para entrar a la Universidad Andrés Bello de donde sale uno de los periodistas que se esmera en rescatar la voz de “la gran minoría”.


Con 27 años el “Nacho” es un libro con patas, mateo y muy metódico. Lo pueden escuchar en “Gran Capital” de Radio Zero o ver sus comentarios musicales en “En Boca de Todos” y su ya querido y siempre renovado “Vía directa” de Vía X. Además, hace poco se ganó el premio Apes al mejor programa radial por el ahora desaparecido “Radiópolis” de Radio Universidad de Chile que conducía junto a Antonella Estévez.

Este es mi almuerzo con Franzani, donde la entrada, el plato de centro, incluso los cubiertos se fueron transformando en discos de vinilo, pasando por cintas electromagnéticas hasta el mp3.

¿Siempre quisiste trabajar en TV?

Nunca estuvo en mis planes. Estar en la televisión fue una consecuencia de mi necesidad de trabajar con la música. Yo trabajaba en la radio Universidad de Chile y un director de contenidos del programa Rockaxis (Cote Hurtado) empezó a cachar que yo estaba muy involucrado en la escena de músicos chilenos y que era súper estudioso y metódico con el tema y justo necesitaban un periodista que asumiera ese rol en Vía X.

Si Franzani está tan enamorado de la música ¿por qué no es músico?

Siempre vi la música como un refugio, una manera de evasión y, al mismo tiempo, de protección (…). Llegó un minuto en que estaba dedicando todo mi tiempo a consumir música, más que a tener la intención de agarrar un instrumento. Y que, al hacer eso, iba a perder tiempo, porque mientras más música conoces te das cuenta que hay mucha más que todavía no conoces. Y el hacer música se limitó a agarrar una guitarra de palo y con un amigo hacer cosas en el computador, pero es una cosa muy doméstica con un pudor tremendo de mostrarlo. Es casi un juego. Supongo que muchos músicos parten así, pero yo no tengo ningún interés en mostrar algo tan doméstico por el hecho de que al consumir tanta música, tus patrones de calidad son demasiado altos.

¿Con qué disco empieza tu romance con la música?

AC/DC, “High voltaje”, con una historia muy particular. Era un cassette pirata que un amigo se lo había comprado en el persa y que me lo vendió. Auque era muy barato, por el hecho de ser pendejos igual lo veías como una inversión. Es divertido porque todavía lo tengo. Es un disco pirata flaite, un Samsung transparente ordinarísimo. Y con esa banda empecé a tener la noción de a coleccionar discos, de interesarme por las cronologías discográficas. Antes me gustaba uno que otro tema, pero con ese disco siendo muy pendejo empecé a sistematizar el asunto discográfico.


¿A qué músico resucitarías?

Elliot smith (1969-2003), Creo que fue un cantautor impresionante de una dualidad increíble en sus composiciones. Hacía melodías muy alegres pero con letras muy descarnadas. Él empezó a figurar mediaticamente por participar en bandas sonoras, pero con eso se trastornó. Se encerraba en su casa, era súper adicto. Hasta que se suicida y queda un disco inconcluso. Creo que habría sido increíble que él hubiera seguido componiendo (Smith fue uno de los artistas más prominentes de la escena indie norteamericana, la canción Miss Misery de la banda sonora de “Good Will Hunting” de Gus Van Sant le valió una nominación a los premios Oscar en 1998)

¿A qué músico chileno le tienes más respeto?

Respeto, por sobre todo, a los músicos independientes que han surgido desde un modo muy autónomo desde menos a más, pero creo que al que le tengo más afecto y respeto es a Rodrigo Santis (Ex Congelador). Punto uno: porque Congelador era mi banda chilena favorita y creo que él cumple con todos esos requisitos: autogestión honesta, profesional y dedicada al máximo. (Santis fue productor de “Gepinto” el primer Long Play del cantautor indie chileno GEPE)


¿Qué le falta a la música chilena?

Creo que los músicos chilenos escuchan muy poca música. Se encierran mucho en su estilo y en realidad, si escucharan más música, pueden llegar a ver que son una mala copia y que ni siquiera se han dado cuenta, porque no han escuchado lo suficiente. Lo hemos conversado con mucha gente que sabe del tema; que al final los músicos son los que menos saben de música y esa es una falencia. ¿De qué te sirve que el crítico sepa tanto, si al final el que la tiene que llevar es el creador? Por un lado eso está bien, pero siempre es bueno ver qué está pasando a tu alrededor. Eso tiene que ver con profesionalizar un poco más el rubro.

¿En 10 años más dónde estará la música chilena?

La proliferación de sellos, nuevas tecnologías, la facilidad de hacer tus propios registros sonoros y con ello, la capacidad de generar sus propios espacios, harán que sea la Era de la música independiente. Pero a futuro el conflicto será el cómo generar más expectativas para el público. Falta que el consumidor de música sea más conciente de lo que vale ésta. Conocer nuestras raíces musicales. No sirve mucho tener proliferación de sellos y bandas si no hay una logística que los sustente a nivel de escena. ¿De qué sirve si no tienes quién compre tus discos? Si hubiera más conciencia e interés sería todo más saludable.

¿A qué músico sueñas con entrevistar?

Me pasa que no me gustaría entrevistar a muchos músicos para no romper el vínculo oyente – músico, porque de repente sus respuestas podrían desilusionarme. Pero no sé, me gustaría mucho entrevistar a Lou Reed.

¿La entrevista más grossa que has hecho hasta ahora?

Quedé súper contento cuando entrevisté a The Strokes, aparte que el show estuvo increíble fue todo súper redondo. Justo entrevisté a los más buena onda Nikolai Fraiture y Frabrizio Moretti. Hubo súper buena sintonía con las preguntas. Bueno, además de la entrevista con Franz Ferdinand en Viña del Mar. Y hace poco, entrevisté a Fat Lip que pertenece a la escena independiente del hip hop. Es la contraparte del Mainstream hipopero norteamericano.

¿Vanguardia o Mainstream?

Con el Mainstream tengo muchos reparos. A pesar de que hay cosas que me gustan harto. Pero le tengo bastante rechazo, ya que hay muchos artistas que se hacen con un molde. Fórmulas repetidas versus lo que se da en la escena independiente, donde sí hay verdadero arte.



Ya han pasado varios minutos de espera y el mozo que nos entregó la carta todavía no viene a tomarnos la orden. ¿Qué onda? me dice Franzani.. tengo hambre No sé, respondo , han pasado fácil 15 minutos...

¿Por qué Vía directa no en está en televisión abierta?

Porque Vía directa apunta a eso. Hace poco el programa de Julio César se ganó un reconocimiento del Ministerio de Cultura por el fomento a la música chilena. Esa es una rebelión en televisión abierta que no existía. Pero si tienes televisión pagada cambias unos canales más allá y ahí están esas bandas todos los días y a cada rato. Entonces por eso mismo no esta en TV abierta, porque no hay una editorial que la pueda sustentar. Yo creo que como se concibe está bien donde está. Por sus características es un programa que tiene que estar en el cable. El que tenga cable y esté interesado ahí lo va a encontrar. En televisión abierta tendría demasiadas limitaciones y no sería lo que es bajo ningún punto de vista.

¿No le tienes miedo a la televisión abierta, en el sentido de que un gran ejecutivo se fije en ti y te tiente por el vil dinero?

Mientras no tenga bocas que alimentar voy a seguir haciendo las cosas que a mi se me plazcan sin mediar ningún otra variable. Yo soy muy mañoso en ese sentido. Siempre he tenido la oportunidad de hacer cosas que están muy a mí medida así que sería muy difícil que me dijeran “Quieres conducir Mekano por ocho palos”.

¿Pero si te ofrecen algo en la misma línea que has cultivado?

Es que si se ajusta a mi medida es porque sería un aporte a ese proyecto y si ese proyecto es para mi; pucha ¡vamos!. Pero siempre es engañosa la competencia en TV abierta. Es muy difícil que eso suceda como lo estás planteando.

Por eso lo que estoy haciendo ahora es muy tímidamente, siempre se confunde que hablar de espectáculos es hablar de la vida privada de los artistas. Por ejemplo, cuando asumí los comentarios del festival de viña era remitirme a lo que pasa sobre el escenario, porque para eso hay otros periodistas que hablen lo que pasa debajo del escenario. Yo creo que al final, si uno se maneja bien en cuanto a lo que estás dispuesto a hacer, está todo bien.

¿Te consideras representante de algo?

Creo que es pretencioso decir: “sí yo creo representar a algo o a alguien”, pero siempre reitero algo que digo en el programa “Somos la inmensa minoría” y ahí ya hay una representación de algo. De gente que no consume música que está al acceso más directo, sino que se puede rebuscar y encontrar cosas más interesantes en otras latitudes. Ese tipo de representatividad creo que quiero lograr.


Franzani dice: Sabis que Nico... me tengo que ir gracias por el almuerzo, pero no puedo seguir esperando. Qué mala(digo yo) la conversación fue tan fluida que se me olvidó el mozo. Pucha lo siento.

¿Qué debería decir el epitafio de Ignacio Franzani?

Quizás el rollo está en haber intentado aportar en una área que periodísticamente siempre ha sido subvalorada. El periodismo de música nunca ha estado en un sitial muy relevante y creo, que al profesionalizar ese rubro, estoy tratando de hacer un aporte. Una vez, Paula Molina me dijo que hacer periodismo de música es muy parecido al periodismo político: son muy similares en forma si te lo tomas muy en serio.


El Menú Favorito de Ignacio Franzani
De aperitivo un “Yo la Tengo”
El plato de centro “The Velvet Underground” a la plancha con “Cat Power” de acompañamiento Y para cerrar un “Elliot Smith” de bajativo.

Descargue la primera y única edición de micro desde aquí.

2 comentarios:

Luluces said...

MISHHHHHHHHHHHH
Y A QUIÉN LE PEDISTE PERMISO? AH?
JAJAJAJA.
MUY BUENA SU ENTREVISTA, COLEGA.
OJALÁ ALGÚN DÍA ARRANQUE ESTA MICRO. YO AÚN LE TENGO FE, AL MENOS.

olivia said...

Igancio estuvo muy buena tu conferencia en la u mayor, yo fui como infiltrada de otra universidad por lo mismo vale la pena hablar de comunicación en nuestros días.
www.fotolog.com/oliviapaz